MATERIALES PELIGROSOS

(Primera Parte)

El uso cada vez mayor de las sustancias químicas, en los procesos productivos y los constantes avances tecnológicos, han generado en nuestro país una alta preocupación a nivel de todas las autoridades y principalmente en las instituciones que han asumido la responsabilidad de su control.

La Quinta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Chillán, tiene la responsabilidad de controlar las emergencias denominadas químicas o tecnológicas que se produzcan en la comuna de Chillán y Chillán viejo, para ello cuenta con recursos y personal capacitado y entrenado para enfrentar estas emergencias.

Los productos denominados Materiales Peligrosos, los encontramos en todo el quehacer de nuestra vida cotidiana y son todas aquellas materias, sustancias o elementos que, por su volumen o peligrosidad, implican al quedar fuera de control un riesgo elevado y cierto, más allá de lo normal para la salud, el medio ambiente y los bienes. Estos riesgos se producen durante su extracción, fabricación, almacenamiento, transporte y uso.

Cuando se presenta una emergencia que involucra a uno o varios Materiales Peligrosos, dependiendo que sustancia sea, la comunidad y los respondedores están expuestos a diferentes tipos de riesgos, estos los podemos dividir en:

Riesgos Físicos:

Son éstos lo que representan a menudo un intercambio brusco de energía entre el individuo y el ambiente de trabajo. La velocidad de cambio es mayor que la que el organismo es capaz de soportar.

Riesgos Químicos:

Todo aquel material capaz de producir alteraciones a la salud. Pueden ser aerosoles (humos, rocíos, nieblas y polvos), gases y vapores. Éste es el principal riesgo al que las personas se ven enfrentadas cuando están frente a una emergencia con materiales peligrosos.

Riesgos Biológicos:

Aquellos provocados por organismos vivos como virus, bacterias y mohos, presentes en centros hospitalarios, de investigación o alimenticios. También este riesgo se encuentra presente en las emergencias con materiales peligrosos.

También es importante saber que los contaminantes pueden ingresar a nuestro organismo de diferentes formas. No todos los Materiales Peligrosos se comportarán igual en este sentido y no siempre sabremos con claridad, cual de estas formas de ingreso será la preferida de un producto en particular. Por ello debemos tomar conocimiento de ellas y estar siempre protegidos en cada uno de estos aspectos.

Vía Respiratoria:

Es la más común, puesto que los tóxicos se mezclan con el aire que respiramos, llegando a través de los pulmones con gran velocidad, a todo el resto del organismo a través del torrente sanguíneo.
Debemos tener en cuenta que para que un elemento pueda ser inhalado, no necesariamente debe tratarse de un gas. Los líquidos pueden mezclarse con el aire en forma de aerosoles (pequeñas partículas de agua como un desodorante en spray), así como los sólidos pueden viajar por el aire en forma de polvo en suspensión. Para cuidarnos de sus efectos debemos protegernos con equipos de respiración de aire auto contenido.

Vía Digestiva:

No sólo por la ingesta directa del producto, sino a través de elementos contaminados que llevamos hasta nuestra boca y nariz. Estos contaminantes ingresan a nuestro organismo mezclados con la saliva. Por ello no debemos fumar o comer sin habernos alejado a la zona de seguridad y sin habernos lavado muy bien manos y cara.

Vía Dérmica, Absorción Cutánea:

Muchos contaminantes pueden ingresar al torrente sanguíneo a través de los poros de nuestra piel. Al igual que una crema humectante, son capaces de ser absorbidos con cierta rapidez por nuestra piel. Frecuentemente la gente olvida que ésta también es una puerta de entrada, sin embargo hay productos como el Fenol, que con sólo algunas gotas que caigan en la piel, pueden llegar a provocar la muerte. Tampoco debemos confiarnos en que la absorción cutánea es siempre acompañada de dolor o irritación, puesto que muchos productos tóxicos pueden ingresar por esta vía, sin que siquiera nos demos cuenta de ello.
La piel representa una capa de protección, que cuando pierde su integridad, puede facilitar el ingreso de contaminantes al organismo. Especialmente riesgosas serán aquellas heridas, provocadas por cortes o heridas punzantes con elementos contaminados, puesto que colocarán el agente extraño directamente en el interior de nuestro cuerpo.


Pablo A. Pinto Ham
Experto en Prevención de Riesgos
Unidad de Hazmat, Quinta Compañía

 
Bajar PDF