El
uso cada vez mayor de las sustancias químicas, en los
procesos productivos y los constantes avances tecnológicos,
han generado en nuestro país una alta preocupación
a nivel de todas las autoridades y principalmente en las instituciones
que han asumido la responsabilidad de su control.
La
Quinta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Chillán,
tiene la responsabilidad de controlar las emergencias denominadas
químicas o tecnológicas que se produzcan en
la comuna de Chillán y Chillán viejo, para ello
cuenta con recursos y personal capacitado y entrenado para
enfrentar estas emergencias.
Los
productos denominados Materiales Peligrosos, los encontramos
en todo el quehacer de nuestra vida cotidiana y son todas
aquellas materias, sustancias o elementos que, por su volumen
o peligrosidad, implican al quedar fuera de control un riesgo
elevado y cierto, más allá de lo normal para
la salud, el medio ambiente y los bienes. Estos riesgos se
producen durante su extracción, fabricación,
almacenamiento, transporte y uso.
Cuando
se presenta una emergencia que involucra a uno o varios Materiales
Peligrosos, dependiendo que sustancia sea, la comunidad y
los respondedores están expuestos a diferentes tipos
de riesgos, estos los podemos dividir en:
Riesgos
Físicos:
Son
éstos lo que representan a menudo un intercambio brusco
de energía entre el individuo y el ambiente de trabajo.
La velocidad de cambio es mayor que la que el organismo es
capaz de soportar.
Riesgos
Químicos:
Todo
aquel material capaz de producir alteraciones a la salud.
Pueden ser aerosoles (humos, rocíos, nieblas y polvos),
gases y vapores. Éste es el principal riesgo al que
las personas se ven enfrentadas cuando están frente
a una emergencia con materiales peligrosos.
Riesgos
Biológicos:
Aquellos
provocados por organismos vivos como virus, bacterias y mohos,
presentes en centros hospitalarios, de investigación
o alimenticios. También este riesgo se encuentra presente
en las emergencias con materiales peligrosos.
También
es importante saber que los contaminantes pueden ingresar
a nuestro organismo de diferentes formas. No todos los Materiales
Peligrosos se comportarán igual en este sentido y no
siempre sabremos con claridad, cual de estas formas de ingreso
será la preferida de un producto en particular. Por
ello debemos tomar conocimiento de ellas y estar siempre protegidos
en cada uno de estos aspectos.
Vía
Respiratoria:
Es
la más común, puesto que los tóxicos
se mezclan con el aire que respiramos, llegando a través
de los pulmones con gran velocidad, a todo el resto del organismo
a través del torrente sanguíneo.
Debemos tener en cuenta que para que un elemento pueda ser
inhalado, no necesariamente debe tratarse de un gas. Los líquidos
pueden mezclarse con el aire en forma de aerosoles (pequeñas
partículas de agua como un desodorante en spray), así
como los sólidos pueden viajar por el aire en forma
de polvo en suspensión. Para cuidarnos de sus efectos
debemos protegernos con equipos de respiración de aire
auto contenido.
Vía
Digestiva:
No
sólo por la ingesta directa del producto, sino a través
de elementos contaminados que llevamos hasta nuestra boca
y nariz. Estos contaminantes ingresan a nuestro organismo
mezclados con la saliva. Por ello no debemos fumar o comer
sin habernos alejado a la zona de seguridad y sin habernos
lavado muy bien manos y cara.
Vía
Dérmica, Absorción Cutánea:
Muchos
contaminantes pueden ingresar al torrente sanguíneo
a través de los poros de nuestra piel. Al igual que
una crema humectante, son capaces de ser absorbidos con cierta
rapidez por nuestra piel. Frecuentemente la gente olvida que
ésta también es una puerta de entrada, sin embargo
hay productos como el Fenol, que con sólo algunas gotas
que caigan en la piel, pueden llegar a provocar la muerte.
Tampoco debemos confiarnos en que la absorción cutánea
es siempre acompañada de dolor o irritación,
puesto que muchos productos tóxicos pueden ingresar
por esta vía, sin que siquiera nos demos cuenta de
ello.
La piel representa una capa de protección, que cuando
pierde su integridad, puede facilitar el ingreso de contaminantes
al organismo. Especialmente riesgosas serán aquellas
heridas, provocadas por cortes o heridas punzantes con elementos
contaminados, puesto que colocarán el agente extraño
directamente en el interior de nuestro cuerpo.
Pablo A. Pinto Ham
Experto en Prevención de Riesgos
Unidad de Hazmat, Quinta Compañía
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